Extraños pactos con los astros
Me podréis llamar loco, se podrá pensar que me ciega la obsesión, y probablemente todo eso sea cierto. Pero cuando me propusieron allá por el mes de junio del año pasado asistir al curso que llevo haciendo todo este año, pensé que precisamente andar pululando por distintos destinos europeos una de cada cuatro semanas, podría afectar a los entrenamientos por cuestiones de clima. Y es que pasar en los meses de otoño e invierno por Inglaterra, Alemania, Francia u Holanda podría ser garantía de enfrentarme a días realmente perros.
Encima, los horarios del curso me obligan a entrenar al filo o antes del amanecer, con lo que los condicionantes son perfectos para perder la comba de los entrenamientos. Sin embargo, no ha sido así. Recuerdo un par de días de hielo en Hitchin, UK; otro día de mucho frío en Cergy-Pontoise. Y días de viento, lluvia y algo de barro en Toulouse. Pero ya está. En contra de las previsiones, pude acumular entrenamientos a lo largo de todo el año a pesar de las dificultades impuestas por el curso.
Pero las competiciones... ¡ay, las competiciones! No hubo problemas en los primeros objetivos de la temporada, Aranjuez y la San Silvestre; pero desde entonces nos hemos puesto a enlazar carreras en circunstancias realmente complicadas.
Primero fue el provincial de Cross: una lluvia continua, viento, y un barro "achocolatado" en el circuito. Divertido, pero complicado para correr, desde luego.
Luego fuimos a Torrevieja, donde contrariamente a lo esperable en este escenario, tocó una combinación de lluvia copiosísima y fuerte viento que hicieron de la carrera un infierno.
Seguimos en Laredo; las condiciones no fueron dantescas o infernales, pero el viento constante se hizo notar, y restó un buen puñado de segundos y fuerzas al correr en su contra.
Y el domingo de la semana pasada, Pinto. Carrera interesante por perfil y lo ameno del circuito. En su contra, una organización bastante verde para tanta participación... y el viento, de nuevo, fuerte y racheado. Joder con los meteoros...
Sin embargo, esta semana volvíamos con la de cal, y a pesar de lo esperable en Holanda, ni viento ni lluvias. Así que fue una buena semana de entrenamientos.
El lunes fue un rodajito muy suave para recuperarse de la carrera del domingo.
El martes, rodaje de calentón. Empecé suave, pero al final salieron 14 km a 3'59'' con el último mil en 3'25''. A ello contribuye lo chulo del entorno, supongo.

Y el viernes, rodaje en dos mitades: una suave, y la segunda mitad vivilla.
Hoy, acompañando a Landes y a Luis en Mapoma. Mis felicitaciones más sinceras para los dos. Antes de correr en la segunda media, seguí la primera con la bici, y la verdad es que fue un disfrute porque el circuito en ese tramo me pareció una gozada y muy bonito.
A ver si mañana no salimos muy tarde de la reunión y caen unos 400.