31.7.08

Verano Azul

Poco queda que añadir, me temo, para que comprendáis el derrotero que va a tomar este post. Ya venía anunciándolo en el anterior, cuando comencé a perpetrar una disertación acerca de los símbolos del verano, de esos paradigmas que se agolpan en nuestra cabeza y memoria, y que se van materializando poco a poco a medida que avanza el mes de Julio y las vacaciones se aproximan.

Pero si hay un icono veraniego por excelencia en la España de los que nacimos en los 70, ese probablemente sea Verano Azul, la archiconocida serie mil y una veces repuesta y para la que todos, estoy convencido, guardamos un rinconcito en el corazón a pesar de que nos quejemos de tanta casposa repetición. No obstante, la razón por la que titulo así este post no la revelaré de inmediato, sino que tardaré unas líneas en hacerlo.

Antes de tomar las de Villadiego, atléticamente hablando, participé en el Trofeo de San Lorenzo, como ya anunciaba. Lo cierto es que era mi primera participación activa en esta carrera (el año pasado cerré la temporada el día 21 en el Meeting de Madrid celebrado en Vallehermoso, de modo que lo que hice en este evento fue verlo montado en la bici, haciendo fotos en la medida de lo posible), y creo que en tanto en cuanto no haya nada que me lo impida, trataré de cerrar la temporada en años venideros en este Trofeo, que me ha encantado. El recorrido es duro, pero si ya es bonito desde fuera, desde dentro es una mezcla entre la belleza del trazado en si mismo, y el lujo que supone poder correr por zonas tan emblemáticas de la capital madrileña.

Llegué a la salida muy pronto, pues mi intención era coger la bici nada más terminar para ir a Valtiendas (Segovia), y así empezar con las vacaciones. Así que a las 8:00 estaba dejando mis cosas en el ropero, y poco después quedé con Viren, quien me hizo el enorme favor de custodiar mi bicicleta a base de seguir la carrera montado en ella. Muchísimas gracias por ello y por darme tantos acertados consejos en el transcurso del Trofeo.

Mi intención era salir a disfrutar, tranquilo, pues con los entrenamientos de los últimos meses ya suponía que no estaba para sacar todo el rendimiento posible en una carrera de fondo. Todo lo que fuese pasar de 3 km se me iba a hacer largo. Pero ya sabemos que el hombre propone y Dios dispone. Y como en este caso las piernas son Dios, pues dictan lo que somos capaces de hacer sobre el asfalto, a las piernas les apeteció ir poco a poco forzando.

De salida fui muy tranquilo, si bien es cierto que dado que casi todo el primer kilómetro es claramente en bajada, el Garmin lo marcó en 3:31. A partir de aquí, y hasta la Cuesta de San Vicente, me dediqué a ir regulando mucho, encontrándome muy cómodo en un terreno mayoritariamente descendente, picando el tercer kilómetro en 10:41. A partir de aquí la carrera empieza a ponerse seria: concluimos el tramo del Pº Virgen del Puerto para coger la Cuesta de San Vicente. Y sin forzar en exceso voy pasando a corredores, lo que es ya decidirme a sufrir un poco, pues a partir de ahora, en un punto del pelotón en el que hay grandes huecos y escasos corredores, se tratará de ir no perdiendo puestos, lo que se traduce en terminar por forzar. El tramo más duro de la Cuesta es ese trocito en el que giramos para coger Bailén, que se pone realmente cuesta arriba, y te impide recuperar hasta que bajas hacia la Puerta de Toledo. Allí has concluido un tramo de carrera realmente monumental, y pasas a la zona castiza, con la bellísima y dura subida por la c/ Toledo hasta desembocar en la Plaza de la Cebada, donde tantas noches de tapeo y fiesta han dado comienzo. Señalar que el k. 6 se encuentra justo al principio de la subida por la c/ Toledo, y lo piqué en 22:15.

Aquí da comienzo una zona complicada con multitud de subeybajas: subida hasta la Cebada, bajada hasta Bailén, la subida por Mayor, descenso breve y suave hasta Sol, de nuevo la subida hasta el Congreso, y bajada hacia Neptuno (k. 9 en 33:21). Al final ya me notaba pinchado y con poco fondo, pero terminé apretando en la subida por Argumosa para bajar de 38 minutos. Creo que puedo estar satisfecho de una carrera que no preparé lo más mínimo y que al final, merced a su belleza y que salí más o menos en la zona delantera, me invitó a forzarme un poquito.

Y ahí empezó Verano Azul: al tren con la bici, y a cascarme unas buenas etapas en tierras segovianas. Ahora mismo, miércoles, ya llevo desde el domingo sin trotar nada, pero le estoy pegando a base de bien a las bielas y las ruedas: el domingo fui de Segovia a Valtiendas (77 km), y la verdad es que llegué jodido. Con la carrera de la mañana, no tenía problemas en darle un poco de cera sentado, pero me resultaba imposible ponerme en pie en la bici, porque notaba que me faltaba fuerza en las piernas. Así, llegué pidiendo la hora al completar esos 77 km a 28,6 km/h.

El lunes hubo tregua, pero ayer, martes, hice un recorrido a propósito para pillar un par de buenas subidas que conozco por la zona. Total, 68 km a 26,4 km/h de media.

Y hoy mismo, recorrido más plano llegando a Peñafiel, pero con dos buenos repechos: por un lado, la subida al castillo de Peñafiel; por otro, la salida de la Villa de Fuentidueña hacia Fuentesoto. Total, 66 km a 28,4 km/h.
Mañana toca volver a casa y espero tomarme el camino hacia Segovia con bastante calma… aunque al final siempre me caliento. En eso sí que no me parezco a los de Verano Azul.

26.7.08

La Barbacoa

Llegan estas alturas del mes de Julio y uno no puede evitar pensar en los grandes estereotipos del verano. A saber: las sombrillas, la crema bronceadora, el atasco a la salida de la gran ciudad y la barbacoa con los amigotes. Bien es sabido por quien me conoce que no soy amigo de calores veraniegos, que el clima en esta época me agobia bastante, y que ansío los días ya más breves de Septiembre y sus noches frescas.

Pero claro, cuando el verano se asocia a las vacaciones, parte de ese rechazo se esfuma con facilidad. Así, pensar en el sol, la vegetación seca y el peregrinaje un tanto absurdo e irracional hacia piscinas y playas, se hace menos cuesta arriba. Digamos que casi se reciben esos síntomas con alegría. Pues bien, en esas estamos. Desde hace unas 24 horas estoy de vacaciones. De momento, laborales, pero en muy poco tiempo serán también atléticas. El domingo a mediodía habré colgado las zapatillas por esta temporada.

Antes de que eso ocurra, había dejado mis actividades en dos carreras coronadas con sendas marcas personales, los días 2 y 5 de Julio. Y hemos seguido entrenando con el objeto de mejorar el tiempo del 1.500 de Moratalaz. Al final la cosa no se ha dado nada mal: sumando un par de entrenamientos para afinar (un día, 1000 + 600 + 400 + 200, y otro día 2 x 1000 r:10'), y alguna salida ciclista que ya se me antojan necesarias en estos momentos del año, me presenté en Leganés el miércoles de la semana pasada (16/07) con la intención de hacer la última incursión pistera del año.

Se dio bien la carrera, rebajando en algo más de 2 segundos la marca (4:33,41), si bien el transcurso de la competición fue un tanto extraño. Salimos muy rápido, y antes del 300 habíamos pegado un buen frenazo. Aun así, pasamos el 400 en 1:10, lo que indica a las claras el apretón con que arrancamos. Iniciamos la segunda vuelta un tanto parados, y parecía imposible correr a ritmo. A la vista de esta situación, no me quedó otra que cambiar entre el 600 y el 700 (en la recta), para poder desembarazarme de dos corredores que iban a menos y me iban a estorbar en la curva. Lo conseguí, pero antes o después pagaría el esfuerzo. Paso por el 800 en unos 2:23, el mil en 2:59-3:00, y en el último 400 me faltó el cambio que gasté en la segunda vuelta. Así, la marca final me deja contento pero creo que corriendo a ritmo, con un poquito más de suerte, estaba para 4:30-4:31.

Y poco más que añadir. Sigo con algún rodajillo, la Tapia (ayer, marca en 3000, aunque es en un recorrido que pica para abajo, pero creo que es para lo que estoy en pista, más o menos: 9:42), y el domingo haremos honor precisamente a ese icono del verano, la barbacoa. ¿Cómo? Pues recordando al santo que murió abrasado a la parrilla: San Lorenzo. En su honor se celebra la carrera de la Asociación Argumosa, donde saldré con idea de sufrir lo justo y disfrutar del entorno para cerrar la temporada.


La semana que viene espero poner por aquí un resumen en cifras de lo que ha sido la temporada.

7.7.08

Dos marquitas

Así fue la semana pasada. Al final comenzamos Julio con dos marquitas.

La primera cayó el miércoles, en la reunión de Arganda que hace tiempo había señalado como cita ideal para bajar de los 10 minutos en un 3000. El año pasado corrí de más a menos, y lo pasé bastante mal en el último mil. Eso, combinado con el hecho de que ahora mismo estoy haciendo entrenamientos más cercanos al mediofondo que al fondo, me hacía ser prudente de salida: sabía que de salir por sensaciones iba a pasar el mil en 3:10, y me moriría poco después.

Así que pegué la oreja a los consejos de Pino, y salí muy comedido, manteniéndome a la estela de Manuel, y entrando a relevos después de pasar el mil. Así las cosas, los pasos fueron de 3:17 y 6:37 en los dos primeros miles. Desde ahí, poco a poco subimos el ritmo hasta alcanzar a dos corredores que nos precedían, lo que nos hizo acabar fuerte con un último mil en 3:14 que me permitió picar en la meta 9:51 por mi crono. Esto es una mejora de unos 17 segundos respecto de la marca que tenía hasta la fecha.



Sobre estas líneas, un momento de la carrera.

Y la segunda marquita, ésta si que fue eso, marquita, pues cayó por menos de 2 décimas, se dio en el milqui del Meeting de Madrid. Precioso ambiente para correr, y gente para todos los ritmos. Lo malo es que el día no fue excesivamente bueno para buscar la mejor marca posible, por calor y, sobre todo, por un viento constante que frenaba mucho en la recta.
Pero no hay que pensar en eso, y sí en lo que se disfruta corriendo en un escenario como el del sábado.

Salimos y pasé por el 400 y el mil según lo pensado (1:10 y 2:58/59), pero o bien mis fuerzas (quizá más escasas de lo esperado) o el viento, hicieron mella y terminé sufriendo en el último 400 para entrar en 4:35.59 y, de ese modo, recortar 17 centesimillas la marca.

Como digo, lo mejor fue el escenario y el ambiente. Aquí dejo también una foto de la carrera, ya en tierra de nadie a la altura del 1100.


1.7.08

La Selección Española

Ya dije que trataría de actualizar más a menudo este blog. Pero no penséis que me he decidido a aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid para rellenar un post con la noticia más vendedora de las últimas semanas del deporte español: la victoria en la Eurocopa de fútbol. No. Mi idea es hacer un repaso sucinto de la selección española de atletismo que va a acudir a los JJ.OO. de Pekín, que comenzarán de aquí a unas cinco semanas.

Hoy vamos a dedicarnos al Maratón por la sencilla razón de que en esta disciplina la selección ya está confirmada. Así que echemos un vistazo a los tres corredores y las tres corredoras que metemos en el tambor de las balas del revólver olímpico.

Maratón Masculino

Chema Martínez


Nacido el 22.10.1971, tiene 36 años. Sus logros más sonados son:
  • Medalla de oro - 10.000 m - Europeo de Munich 2002 (AL)
  • Medalla de plata - 10.000 m - Europeo de Göteborg 2006 (AL)
  • 5º puesto - Europeo de Cross 2007
Sus mejores marcas:
  • 5.000 - 13:13.57 (2002)
  • 10.000 - 27:30.56 (2003)
  • Maratón - 2.08:09 (2003)
Este año...
  • Maratón: 2.12:42 (Madrid)
  • Medio maratón: 1.02:46 (Granollers)
  • 10 km en ruta: 28:19 (Manchester)

Julio Rey

Nacido el 13.01.1972, tiene 36 años. Grandes éxitos:
  • Medalla de plata - Maratón - Cto. del Mundo de París 2003
  • Medalla de bronce - Maratón - Europeo de Munich 2002
  • Medalla de bronce - Maratón - Europeo de Göteborg 2006
  • Récord de España de Maratón (2006)
Sus mejores marcas:
  • 5.000 - 13:22.13 (1998)
  • 10.000 - 27:47.33 (1998)
  • Maratón - 2.06:52 (2006, Hamburgo)
Este año...
  • Maratón: 2.13:20 (Hamburgo)
  • Medio maratón: 1.03:19 (Paso intermedio en el maratón de Hamburgo)

José Ríos

Nacido el 15.03.1974, tiene 34 años. Sus mayores logros:
  • Medalla de bronce - 10.000 m - Europeo de Munich 2002
  • Décimo puesto en los europeos de cross de 2005 y 2007
  • Sexto puesto - 10.000 m - Cto. del Mundo de Edmonton (2001)
Sus mejores marcas:
  • 5.000 - 13:07.59 (2000)
  • 10.000 - 27:22.20 (2000)
  • Maratón - 2.07:42 (2004)
Este año...
  • 5.000 m: 13:53.29
  • Maratón: 2.09:38 (Otsu)
  • Medio maratón: 1.03:26 (Paso intermedio en el maratón de Otsu)

Maratón Femenino

Alessandra Aguilar


Nacida el 01.07.1978, tiene desde hoy (¡felicidades!) 30 años.
  • 17º puesto en el Europeo de Cross (2007)
  • Campeona de España Promesa de 5.000 m (1999, 2000)
  • Campeona de España Promesa de Cross (2000)
Sus mejores marcas:
  • 5.000 - 15:42.66 (2007)
  • 10.000 - 32:42.49 (2003)
  • Maratón - 2.29:03 (2008)
Este año...
  • Maratón: 2.29:03 (Rotterdam)
  • Medio maratón: 1.11:33 (Granollers)
  • 10 km en ruta: 32:59 (Manchester)
  • 3.000 m (AL): 9:39.44

Yesenia Centeno


Nacida el 27.06.1971, tiene 37 años.
  • Campeona de España de Medio Maratón (2005)
  • Campeona de España Absoluta de 5.000 m (2005)
  • Campeona de España Absoluta de 10.000 m (2003 - 2007)
Sus mejores marcas:
  • 1.500 - 4:21.28 (1996)
  • 3.000 - 9:10.27 (2006)
  • 5.000 - 15:34.94 (2003)
  • 10.000 - 31:49.58 (2003)
  • Maratón - 2.31:16 (2008)
Este año...
  • Maratón: 2.33:01 (Rotterdam) y... 2.31:16 (Hamburgo), ¡2 semanas después de Rotterdam!
  • Medio maratón: 1.15:05 (paso en Hamburgo)
  • 10 km en ruta: 32:59 (Manchester)
  • 3.000 m (AL): 9:30.02

María José Pueyo


Nacida el 16.03.1970, tiene 38 años, la mayor de la selección nacional.
  • Campeona de España de Maratón (2005 - 2008)
Sus mejores marcas:
  • 5.000 m - 17:04.77 (2005)
  • 10.000 m - 34:44.11 (2002)
  • Medio Maratón - 1.11:55 (2008)
  • Maratón - 2.32:22 (2008)
Este año...
  • Maratón: 2.32:22 (Valencia)
  • Medio maratón: 1.11:55 (Santa Pola)

30.6.08

Saliendo del agujero

Hace ya una eternidad que no escribo nada por aquí. Pero por fin espero poder ir saliendo del agujero.
Para cuando hice la última aportación al blog estaba entrando en la vorágine final de viajes por el curso que, ahora sí, he terminado, además de por otras causas. Así, a grandes rasgos, decir que en este período de tiempo he pasado unas temporaditas en Alicante, Munich, Toulouse, Murcia, Bremen y Hamburgo. Esto, combinado con la acumulación de curro que conlleva el hecho de pasarse semanas completas fuera, me ha hecho descuidar demasiado este rinconcito.

Pero como digo, ya hace una semana y pico que ha terminado el curso, y parece que las aguas vuelven a su cauce. Esto, que puede sonar a alivio, lo es en cierto modo, pues me permite vivir con más tranquilidad y menos descolocado que en las semanas previas. Pero, al mismo tiempo, sé que de aquí a un par de mesecitos voy a echar de menos todo ese tiempo que hemos pasado juntos los compañeros del curso. Tan es así, que ya estamos preparando un reencuentro para el mes de Septiembre en el que espero que la mayoría de los participantes en programa puedan tomar parte.

Ahora, eso sí, vamos al grano.

Os dejé con el paso a los entrenamientos más pisteros, en los que la velocidad ha ido subiendo a medida que las recuperaciones aumentaban y las distancias de los entrenamientos de calidad disminuían. El primer objetivo fue el 5000 de Majadahonda del 17/05. Mal: no sé lo que me ocurrió, pero saliendo bien de ritmo con la idea de bajar de 17' (pasé el k.3 al ritmo ajustado, ligeramente más rápido, pero sin pecar de ambicioso), en el último 1500 me vine abajo estrepitosamente, como si el fondo me hubiese abandonado por completo.

A partir de entonces, las cosas han sido así a grandes trazos:

- Semana del 19/05 al 25/05: a causa de unas pruebas médicas no pude meter mucha calidad. Un 4 x 1000 r:4' entre 3:09 y 3:11 y, ya en Munich, un 2 x (1000 + 500 + 300) r:3' y 5' a ritmos que me sorprendieron... tuvo que ver mucho el asfalto por el que lo hice, que es una superficie de lo más agradecida.

- Semana del 26/05 al 01/06: semana de entrenar en Munich preparando el milqui de ese sábado en Móstoles. Los ritmos del 2 x (1000 + 500 + 300) y los del 3 x 667 + 3 x 333 de esta semana en pista (ojo a las distancias, curiosísimas: hice ese entrenamiento en una pista de un tercio de kilómetro de cuerda), parecían apuntar a un 1500 en torno a 4:30, si bien al final vi que esta prueba no es nada sencilla, y que toca pelearse un poco con ella para pillarle el punto. Así las cosas, 4:34 como primera marca en la distancia.
Para escarnio mío, y para demostrar que no dejé todo en el tartán el sábado 31 de Mayo, el día 1 de Junio hice un controlado tranquilo en la carrera de Liberty Seguros, donde con mucha tranquilidad completé los 10k en 37:24 terminando los dos últimos sub 3:30.

- Semana del 02/06 al 08/06: tres buenos entrenamientos en Toulouse:
  1. 2000 (6:36) [r:5'] + 1500 (4:49) [r:4'] + 1000 (3:12) [r:3'] + 500 (1:29.9)
  2. 3 x 3 x 300 [r:3' y 5'] a unos 50.5"
  3. 2 x 3000 [r:3'30''] a 10:31 y 10:23
- Semana del 09/06 al 15/06: 3 sesiones de calidad:
  1. 2 x 1000 + 2 x 600 [r:5']: 3:07 / 3:09 / 1:48 / 1:49
  2. 3 x 500 + 3 x 400 + 3 x 300 [r:2'30'' y 5']: 1:28 / 1:10 / 50"
  3. Rodaje con un 3000 a 3:30 y mucho calor en Los Alcázares
- Semana del 16/06 al 22/06: 3 sesiones de calidad:
  1. Malas sensaciones en Vicálvaro, con mucho cansancio, buscaba un 4x1500 a 3'20'' y poca recuperación para ver si me quedaban balas para un 5k, pero no fue el caso. Lo dejé al tercero, muy cascado.
  2. Algo mejor, pero tampoco muy allá al perpetrar un 2000 + 1500 + 1000 + 500 en en INEF
  3. Ya en Hamburgo, vuelven las buenas sensaciones con un 3 x 400 + 3 x 300 + 3 x 200 [r:3' y 6']: 1:08 / 50.5" / 32"
- Y para terminar, semana del 23/06 al 29/06: semana de mucho calor, donde ha habido que luchar para meter dos días de calidad pensando en el 3000 de este miércoles:
  1. 1200 (3:44) [r:5'] + 800 (2:25) [r:4'] + 400 (1:08.7) [r:3'] + 200 (32.0")
  2. 3 x 500 + 4 x 300 [r:3' y 5']: 1:27.8 / 1:27.5 / 1:25.8 / 50.2" / 49.4" / 51.5" / 50.4"
Y ahora, a pensar ya en lo que va a salir en las dos próximas competiciones: el 3000 de Arganda, gran objetivo de la temporada de pista, y en el 1500 de Moratalaz, enclavado en el Meeting de Madrid de este próximo sábado. Después de esto habrá que pensar en otro control que hay el día 16, y luego ir colgando los clavos... ¡hala! Ya estáis al corriente de pago, jeje.

10.5.08

La vía láctica


Hay multitud de teorías al respecto. Enfrentadas, claro, pues de lo contrario no habría multitud de teorías, sino un grupo de explicaciones y descripciones en el contexto de la fisiología del entrenamiento. Sea como sea, parece que todos los puntos de vista convergen, faltaría más, en que a medida que queremos preparar distancias más cortas, hace falta acostumbrar al cuerpo a correr a velocidades más elevadas. Esto se consigue por medio de entrenamientos fraccionados, reduciendo la longitud de las repeticiones, y aumentando los períodos de pausa entre los tramos rápidos.

La divergencia se da en el momento de explicar lo que ocurre cuando el organismo se ve obligado a desplazarse a esos ritmos que no le son conocidos, propios o habituales. Parece ser que para conseguirlo, el motor debe mover la carrocería a base de quemar combustible a ritmos mucho mayores que en el caso de los rodajes medios, o de las series a ritmos más moderados. Para ello se recurre al metabolismo anaeróbico en mucha mayor medida. Y por lo que se ve, el resultado es que el músculo es alimentado con un chorro de energía mucho más rápido y potente que cuando nos basamos en el metabolismo aeróbico.

Pero claro, nada es gratuito. El combustible para este tipo de generación energética es limitado. Además, da como resultado una acumulación de ácido láctico en la sangre. Hasta hace un tiempo, se consideraba que esta acumulación láctica era un impedimento para que el músculo consiguiese rindiendo al nivel deseado. Era una especie de toxina que envenenaba los músculos, que de esta manera perdían la capacidad de moverse tan rápidamente como deseamos. Por ello, los entrenamientos con repeticiones a ritmos altos y amplias recuperaciones pretenden acostumbrar a nuestras piernas a vivir en la presencia de ese veneno láctico, hasta que seamos capaces de tolerar concentraciones cada vez mayores, y así rendir mejor a elevadas velocidades.

Sin embargo, hay visiones muy diferentes. Hay quien dice que de eso nada. Que el ácido láctico no es un impedimento, mucho menos un veneno. Que sí, se produce como resultado del metabolismo anaeróbico, pero sólo eso. Es un síntoma del tipo de combustión que se produce, no la causa de la caída del rendimiento, la cual parece enlazada con variables más complicadas y que, a fin de cuentas, nos llevan a la decisión final del sistema nervioso central de bajar el pistón e impedirnos correr más rápido.

Sea como sea, estas disquisiciones no alteran mucho la aproximación a los entrenamientos de pista. Veremos sesiones en las que el factor limitante no es ser incapaces de soportar un ritmo cardíaco determinado, sino que lo que realmente nos impide seguir con los ritmos deseados es que con una repetición nos hemos pasado de ritmo y desde entonces vamos con las piernas bloqueadas, sin que eso suponga que se nos dispare el cardio.

Y esta orientación láctica van tomando poco a poco los entrenamientos… y vaya si se nota. Dos semanas llevamos con ello.

La pasada hicimos series de 400 el lunes. 3 x 3 x 400 recuperando 3’ entre repeticiones y 6’ entre series. Algo de viento y empezar muy rápido fueron dos factores para terminar realmente arrastrado, hundido. Y el esfuerzo se hizo notar a lo largo de la semana, incluyendo el miércoles (4 x 1500), cuando hice tres milquis en 5’03’’ – 5’00’’ – 5’00’’ y en el último me hundí hasta caer a 5’07’’.

Como el resto de la semana estuve notando las secuelas de los 400, Dani y yo decidimos cambiar el orden esta semana. Para bien: los 1500 del lunes salieron bien, a pesar de llegar a Vicálvaro con ganas de todo menos de correr rápido. 4’55’’ – 4’57’’ – 4’58’’ – 4’57’’.

Y el miércoles, los 400 casi segundo y medio más rápidos que la semana anterior. Con gran esfuerzo para mantener el ritmo, pero muy regulares en torno a 1’09’’ y 1’10’’. Eso sí, hoy viernes, tras las pesas de ayer, tengo las piernas hechas trizas…

Son, eso sí, las señales que flanquean la via láctica.

27.4.08

Extraños pactos con los astros

No sé si será eso, si es que este año he hecho extraños pactos con los astros, o si simplemente he tenido una extraña combinación de dosis de mala y buena suerte a lo largo de la temporada.
Me podréis llamar loco, se podrá pensar que me ciega la obsesión, y probablemente todo eso sea cierto. Pero cuando me propusieron allá por el mes de junio del año pasado asistir al curso que llevo haciendo todo este año, pensé que precisamente andar pululando por distintos destinos europeos una de cada cuatro semanas, podría afectar a los entrenamientos por cuestiones de clima. Y es que pasar en los meses de otoño e invierno por Inglaterra, Alemania, Francia u Holanda podría ser garantía de enfrentarme a días realmente perros.
Encima, los horarios del curso me obligan a entrenar al filo o antes del amanecer, con lo que los condicionantes son perfectos para perder la comba de los entrenamientos. Sin embargo, no ha sido así. Recuerdo un par de días de hielo en Hitchin, UK; otro día de mucho frío en Cergy-Pontoise. Y días de viento, lluvia y algo de barro en Toulouse. Pero ya está. En contra de las previsiones, pude acumular entrenamientos a lo largo de todo el año a pesar de las dificultades impuestas por el curso.
Pero las competiciones... ¡ay, las competiciones! No hubo problemas en los primeros objetivos de la temporada, Aranjuez y la San Silvestre; pero desde entonces nos hemos puesto a enlazar carreras en circunstancias realmente complicadas.
Primero fue el provincial de Cross: una lluvia continua, viento, y un barro "achocolatado" en el circuito. Divertido, pero complicado para correr, desde luego.
Luego fuimos a Torrevieja, donde contrariamente a lo esperable en este escenario, tocó una combinación de lluvia copiosísima y fuerte viento que hicieron de la carrera un infierno.
Seguimos en Laredo; las condiciones no fueron dantescas o infernales, pero el viento constante se hizo notar, y restó un buen puñado de segundos y fuerzas al correr en su contra.
Y el domingo de la semana pasada, Pinto. Carrera interesante por perfil y lo ameno del circuito. En su contra, una organización bastante verde para tanta participación... y el viento, de nuevo, fuerte y racheado. Joder con los meteoros...
Sin embargo, esta semana volvíamos con la de cal, y a pesar de lo esperable en Holanda, ni viento ni lluvias. Así que fue una buena semana de entrenamientos.
El lunes fue un rodajito muy suave para recuperarse de la carrera del domingo.
El martes, rodaje de calentón. Empecé suave, pero al final salieron 14 km a 3'59'' con el último mil en 3'25''. A ello contribuye lo chulo del entorno, supongo.

Miércoles, rodaje más suavecito, claro, porque quería meter calidad un día de la semana.
Así que el jueves, dado que sólo iba a hacer series un día, combiné las largas y las cortas con un 2 x (2000 - 1000 - 500) rec:3' y 6'. Los tiempos me dejaron satisfecho, la verdad: 6:52 - 3:12 - 1:29 - 6:44 - 3:12 - 1:29. A nivel de mar, claro. Pero a las 6:40 de la mañana.
Y el viernes, rodaje en dos mitades: una suave, y la segunda mitad vivilla.

Hoy, acompañando a Landes y a Luis en Mapoma. Mis felicitaciones más sinceras para los dos. Antes de correr en la segunda media, seguí la primera con la bici, y la verdad es que fue un disfrute porque el circuito en ese tramo me pareció una gozada y muy bonito.

A ver si mañana no salimos muy tarde de la reunión y caen unos 400.